23 enero 2009

Nos Mudamos

Pues sí, hace poco les decía que el desván necesitaba chapa y pintura... Pues, para variar, dicho y hecho. Nos ha costado mucho trasladar madera a madera, ratón colorao a ratón colorao, pero lo hemos conseguido. Nuevo lugar, mismo desván:

http://proyectos.elcomerciodigital.com/blogs/eldesvan/

Disculpen que estó se quedó un poco patasparriba, pero las mudanzas, ya se sabe...

Nos vemos allí, si quieren. Lacasitos extra para todos.


12 enero 2009

La Calabaza


Es la más personificada de las hortalizas. A veces apetece colocarle unas gafas a un pepinillo o dotar de bigote y perilla a un pintoresco ajo puerro pero no es lo mismo. Nunca con tanto esmero fue tallada una cebolla, vaciado un pimiento morrón o alumbrada una escarola; y ni mucho menos tales tareas fueron dedicadas todas a la vez a otra verdura para obtener una figura fantasmagórica. Ni siquiera al calabacín, que por nombre pudiera parecer, pero no. Tiene además nuestra protagonista un significado sociológico fascinante. Más allá de dudosos poderes ancestrales de repeler vampiros o espantar meigas, la calabaza representa el fin del esperanzado enamorado, la peor de las notas posibles, el regalo más pocho del un, dos, tres.

¿Dónde está el origen de tal simbología? Al parecer y google mediante se trata de un asunto libidinoso. O más concretamente, de frenar tales impulsos libidinosos. Por lo visto ya desde tiempos del patpapúm (para ser exactos), a los derivados calabaciles (para ser más exacto aún), se le atribuían efectos anafrodisíacos; es decir que si uno iba con el acelerador más apretado y más tiempo de la cuenta en relación a otro individuo éste, llegado el caso de que no le satisficiera comulgar como copiloto en la carrera le obsequiaba con un zumito anaranjado para refrenar las ansias y ahogar las penas al tiempo (es, como se puede ver, buen deber del ñoño practicante enrevesarse en los más absurdos eufemismos). No me digan que no tiene su aquel el por qué de la expresión. Seguro que hará más gracia a los repartidores que a los repartidos, pero oigan, que hasta el fracaso tiene su lado afable. Les digo que sí.

Hay más, pero ya no son horas. ¿Qué era antes de serlo el carruaje de Cenicienta? ¿Cuántos pájaros se habrán espantado de un guardián de paja y cabeza cucurbitácea? ¿Cuántas veces habrá huido Jack el Tacaño de una "Jack O'lantern"? Muchas, pues esa es, y entronco con el principio, la leyenda que nos viene de fuera y nos llega a la cabeza antes que ninguna si hablamos de calabazas: las de Halloween. Si hemos tragado con Santa...

El cuento que me tocó ilustrar hace algún tiempo no relata precisamente esa leyenda del amigo Jack, es una mucho más infantil y ñoña, con gatos parlantes, fantasmas que no dan miedo y murciélagos voladores... (vale eso último tiende a ser normal). Está en inglés porque es para eso, para aprenderlo. Valgan los dibujos para empezar a cumplir un poquito el propósito aquel de actualizar de fin de año. Que el desván anda necesitando chapa y pintura. Igual me animo y ordeno todas mis calabazas.



22 diciembre 2008

Felices Fiestas


Ya estamos otra vez con éstas, y en éstas, y parece mentira que ya estemos otra vez. Se nos pasa la vida como un azucarillo en un café o, si me permiten, en un té con limón con poco té y con mucho limón. No voy a hecer recuento del año envejecido, para qué. No voy a filtrar motivos paganos, para qué menos. No voy a repasar las facturas a pasar, faltaría más. Al final sólo quedan los demás porque solos, reconozcámoslo, no somos nadie. Así que unámonos a ellos, los demás, en el buen deseo rutinario de fin de año. Desde este enmohecido desván sólo parten ñoños anhelos de paz y felicidad para todos. Con un poquito de pan dulce (las pasas son opcionales). Que os vaya bien la cosa, gente que no está.


10 octubre 2008

Animándome


Recordando una vieja batallita recordé este viejo videoclip y se me ocurrió convertirlo en una excusa como cualquier otra para reflotar el desván. No lo acompaña reflexión absurda alguna ni circunloquio de ñoño solemne; escribo esto porque quería decir "circunloquio" y no me daba el intelecto para colocarlo con un ápice de sentido.
Los dibujos animados no se hacen así, pero yo los hice así más o menos, en alguna que otra ocasión. Espero les guste el invento.


22 junio 2008

Génesis

Llegados a este punto, conviene recapitular. ¿Quién no aborrece las escenas de las películas en las que nos retrotraen por enésima vez al origen archiconocido del héroe? Sin duda de estar leyendo esto mesnadas asentirían con gesto y voz, haciendo uso incluso de algún improperio a juego.
¿Por qué, pues, llegados a este punto, conviene recapitular?
Son varias las razones.
Porque El Ñoño no es un héroe, ni un antihéroe ni mucho menos. Sus orígenes no nos aseguran poderes especiales surgidos de rayos gama, o de nacimientos allende las estrellas, o de picaduras con imaginación. No, sus poderes son de andar por casa y limitados por la dueña de la casa. No acudimos por tanto a los tópicos, y por tanto no son tan archiconocidos los orígenes, ni archi ni conocidos a secas; son de lo más mundanos, irrisorios, sosainas...
¿Por qué, entonces, llegados a este punto, conviene recapitular?
Por una suerte de coincidencias que desembocan en la verdad: en un blog ñoño no son necesarios los motivos, no hay mesnadas que asientan al otro lado, no tiene más razón de ser que el capricho o una serie de coincidencias. Alguien podrá pensar que esto no constituye un motivo por si solo, y no seré yo quien lo contradiga. Si a pesar de ello prestan atención a las palabras de un pingüino elegante, es posible que encuentren un rinconcito de tiempo no demasiado mal gastado. Como dijo aquel, llegados a este punto... vayamos por partes.

Esta Génesis está publicada en el actual Nº80 de Ojodepez "Especial Antes y Ahora". Seguimos en la brecha, piano, piano si va lontano.



28 marzo 2008

Quattrocento ya en todas sus fruterías


Esto empezó hace mucho, mucho antes de que empezara puestos a ponernos crípticos, y puestos a ponernos sentimentales, mucho despúes de lo que me hubiera gustado. Empezara donde empezara acaba hoy en todas sus fruterías y tiendas de cómics; pregunten al frutero por él pregunten, entre los kiwis y las castañas, entre las fresas de temporada y los limones de siempre, entre dos estantes de cosas más interesantes, ahí estará. Yo les dejo leerlo rápido de tapadillo si el frutero consiente; si ya se lo llevan para casa será bajo su entera responsabilidad. Pongo mi empeño pues en usufructo, cuídenmelo. Y pongo el final ahora, en su lugar, creo. Con las gracias que tocan.

De bien nacidos es ser agradecidos, y yo nacer bien nací, mi madre está para dar fe, otra cosa es que me torciera después. Esto de los agradecimientos es para las partes implicadas, desde fuera se puede ver superfluo o incluso pretencioso, pero he pensado que las partes implicadas bien pueden suponer un gran porcentaje de la audiencia, así que yo me lanzo desde ya.

Gracias infinitas a mi familia primero y siempre, por aguantarme tanto y por tanto más, nunca podré agradecer bastante por eso: papás, Paty, Sasa, Elo y Elen, gracias.
A mis amigos, en especial a los de siempre, Goyo (siento que la idea de los perritos de la pradera no cuajase), y David. A Ojodepez y toda su gente loca y maravillosa, por hacerme volver y por hacer que me quedara. A los chicos de Gráficos y toda su gente loca y maravillosa también. Eso sí que incluye a Davinchi, claro. A Art Box gracias, por podrirme en el infierno de la envida y animarme a la vez a dibujar en él, por reirse de sí mismo conmigo dentro, por enseñarme que hasta Moebius se equivoca y lo que es un moleskine eterno, por hablar siempre de lo mismo; porque dibujo mejor ahora, gracias. A Javi por darme el link y por su arte hiperrealista y por sus “pites sueltes.” Y a Jorge por subirme al tren.

Gracias.


10 enero 2008

Ñoñerías 17 a 22: La declamatoria


De incontinencia verbal sufrimos muchos, de hecho por sufrir la sufren los que tenemos al lado; otra cosa es que tengamos algo que decir, o que tengamos idea de lo que decir o de lo que decimos. El caso es hablar y meter baza, lo que no está nada mal ni nada bien ni todo lo contrario, es un ejercicio la mar de sano. Otra cosa (otra vez), es que uno se crea mucho lo que dice e intente convencer, adoctrinar, sectarizar al personal embuído de una onanista satisfacción por darse la razón a si mismo y que aspire al éxtasis cuando se la den los demás.
El ñoño peca de eso a veces, ante una sociedad que lo arrincona al incomprendido le sale la vena declamatoria absurda y postula cual párroco de pueblo al que todos miran pero nadie escucha su idea de la vida. No es para que le den la razón, no, eso está difícil. La razón es como el peluche que no soltaste hasta que eras demasiado grande para tener peluche y ahora vive en el trastero junto a los trastos de la teletienda: no la soltamos fácilmente ni la damos porque sí. No, como digo, el ñoño sólo quiere que le escuchen, casi nada. En los mundos de internet, que no se parecen a los de Yupi, es más fácil, aquí no te interrumpe ni el tato la perorata y no te lee ni el gato la perorata pero al menos uno se hace la ilusión de que lo escuchan, la ilusión de un ñoño que no quiere más que eso y, que además, sabe escuchar muy bien.


La primera tira de Dany el Ñoño salió publicada en el Nº74 de Ojodepez "Especial Censura", y las que figuran a continuación y por ese orden en los números 69 "Impotencia", 70 "Políticamente incorrecto", 71 "Gñ", 72 "Isra no quiere hacer este tema", y 73 "Suicidios".
No dejen de visitarlo amigos.




17 diciembre 2007

Felices Fiestas


Las fiestas navideñas llegan en los mismos días de siempre y con los mismos deseos de siempre y con más tópicos que nunca. A ellos me sumo y me dejo arrastrar por la onda de buena esperanza sorteando escepticismos e irreverencias varias; acudo pues fiel a la cita, a la onomástica, al cambio de dígito y dejo para otro día o para otra mente otras reflexiones con más verdad que San Nicolás.
Nieva sobre y en el desván, la humedad se ha hecho hielo, el espumillón sacó de quicio al pomo de la puerta y dos ratones coloraos comen tarta de queso con una cereza encima. Juraría que he comprado dos décimos y son para el gordo del 2008. Si me toca la pedrea, les pongo agujero a los ratones. Felices fiestas a todos, el año que viene más y mejor. Y que uds lo vean.


29 septiembre 2007

Ñoñerías 13 a 16: Popurrí


El mundo está podrido, aseguraban hace poco en una tertulia forera de tantas. El motivo concreto por el que se llegaba a tal conclusión es irrelevante ahora pero la pesimista conclusión sale a la luz en este desván por el hecho de que sea tan fácil encontrártela como final de muchas diatribas de mucha gente distinta; parece haber consenso en eso y eso, el consenso, no es fácil encontrártelo como final de nada. El mundo está podrido y uno de los motivos concretos por el cual llegar a esa conclusión es el racismo, la xenofobia, el odio al diferente, el odio porque sí añadiría, por juzgar a la persona no por su buen o mal hacer, sino de antemano porque una piel refleja una parte del espectro específico de la luz blanca que recibe y absorbe las demás, y otra piel refleja otra parte distinta. Pueden acusarme de dar una explicación estúpidamente simple, y al menos en uno de los epítetos habría razón.
Este ñoño nació en un país impúber, en poco menos de doscientos años no da para grandes enemigos más allá del fútbol, eso te quita la capacidad de guardar deudas históricas flagrantes, cavernarios y oscurantistas agravios; los nacidos en América tenemos uno sólo de esos agravios y se le llama y festeja de forma diferente. Puede que en parte por esa procedencia y en parte por la educación que vino después este ñoño que escribe no comprende en demasía la necesidad de agarrarse a las raíces propias con tanta importancia y tanto celo; al fin y al cabo esas raíces se diluyen con echar la vista atrás, a veces un par de cientos, a veces un par de miles de años, según donde el destino, la casualidad o la fe te haya ubicado en su momento.

El mundo no está todo podrido, claro que no, lo que ocurre es que ahora el olor llega a todos los sitios.

La primera tira de Dany el Ñoño salió publicada en el Nº67 de Ojodepez "Especial Racismo", y las que figuran a continuación y por ese orden en los números 65 "Yo hice de muerto en El Comisario", 66 "Tarantino" y 68 "El último capítulo de..." No dejen de visitarlo amigos.



27 junio 2007

Ahora sí Sillage


La niña se hizo grande, sí, a todos nos pasa, es algo con poco remedio conocido, el tiempo imperturbable y todo esa guisa. La niña mayor continúa por ahí perdida en la selva mamporro va mamporro viene con toda clase de criaturas alienígenas (la rutina de uno puede resultar extraordinaria para otro y viceversa). El tigre de la niña mayor, por cierto, también a crecido paralelamente, y encontrártelo ahora de cara y de repente te da hipo y te lo quita al tiempo.
Las aventuras de esta linda y salvaje muchacha llamada, ahora sí, Sillage, cumplen diez años como tales y en algún lugar de la Galia se ha elaborado un dvd conmemorativo con extenso material de la serie y con unas cuántas y maravillosas versiones, doy fe. Una de esas versiones, la menos maravillosa de todas, abre esta entrada y mueve un poco el poco ajetreado desván. Los ñoños somos así, con pausas pero sin prisas. Hasta la próxima pausa, pues.


25 mayo 2007

Miyazaki y toda su troupe


Chihiro cruzó aquel túnel, se hizo de noche, sus padres se convirtieron en cerdos y nada volvió a ser lo mismo. Si alguien ha sabido transportarnos más allá de lo mismo es este japonés bajito con cara de no haber roto nunca un plato y toda su pléyade de colaboradores, entre los cuales ha de haber, sin duda, un dios oriental venido a menos y cinco o seis criaturas sin nombre. No se explica de otro modo tanta habilidad para crear atmósferas inolvidables, capaces de saltarse a la torera barreras culturales y kilométricas y hacernos vivir dentro de ellas las más fantásticas historias que nunca nos atrevimos a imaginar. Apreciar su obra antes y dentro de los estudios Ghibli hace tiempo que dejó de ser un gusto especial de sibarita, una extravagancia original del espectador avispado. Está entre nosotros desde siempre, claro, sólo que no lo sabíamos con nombres y apellidos. Hoy por hoy son los nombres y apellidos de la mejor animación que uno pueda echarse a los ojos, unos ojos desgastados por ver siempre lo mismo. Si alguien pasa por aquí de refilón y advierte que le falta este autor entre sus preferidos hacedme caso, dadle una oportunidad a su pródiga producción, Totoro es una buena manera de empezar. Y después Porco, por qué no, la poesía más evidente de todas, y la mejor manera que se me ocurre de cerrar el relato con un cerdo aviador de la primera guerra mundial.

El dibujo es un homenaje hecho para una versión o viceversa, y para algún otro uso posiblemente. Y porque hay temas que sólo por tocarlos engrandecen al mensajero.


22 abril 2007

Ñoñerías 9 a 12: Los Demás


El ser ñoño no es óbice para ser más cosas, o al menos intentarlo. Los demás pueden pensar que ser ñoño implica poca sustancia, poco carácter, mucha ingenuidad, mucha ganas de endulzar sin motivo lo amargo y pocas ganas de asumir la cruda realidad. A mi me parece que la realidad se asume o no independientemente de cómo la traduzcamos luego, son problemas distintos. Traducirla en una buena cara ayuda casi siempre, a uno mismo y más a los demás.
De los demás el ñoño piensa bien a priori. Hace mucho que me cansé de la gente que piensa mal por defecto, el "piensa mal y acertarás", del vecino de arriba o del famoso omnipresente. Yo prefiero pensar bien y llevarme un chasco llegado el caso con el vecino y pensar para siempre bien del famoso al que nunca conoceré y que nunca me regalará por tanto chasco alguno. Prefiero no buscarle tres pies a las buenas acciones, no necesito echarlas abajo en un intento de justificar el hecho de que no soy yo quien las hago, no necesito dudar del beneficio real de tales acciones en otro intento de justificar lo mismo. Estoy bastante harto de justificaciones, del mirar para otro lado, del no tener la culpa nunca. No existe nada más falsamente acusado en este país que el empedrado, al que habría que escribir algún día una justa oda al inocente. Igual me animo algún día, quien mejor que un ñoño para hacerlo.
En las escuelas hace mucho que sobra alguna asignatura y falta la empatía como tal. No sé si se puede aprender, pero se podría intentar. Mientras tanto los afortunados que podemos permitirnos reflexionar alegremente podríamos practicarla más a menudo. No cuesta nada probar.

Las tres páginas mostradas a continuación aparecieron en su día en el inefable y pizpireto Ojodepez, en el mismo orden pertenecen a los números 62 "Supervillanos", 63 "Deformidades" y 64 "Vergüenza". No dejen de visitarlo amigos, no produce escozor, o lo produce del bueno.





03 abril 2007

Quattrocento: Tres


Ya hay portada (sí, el "ya" es fina ironía), de mi Quattrocento, lo que quiere decir que pronto estará listo (sí, el "pronto" es un adverbio), lo que quiere decir también que después de tardar bastante más de lo deseado (casi tanto como los otomanos en espantar a los sabios bizantinos), acabé de dibujar toditas las páginas del proyecto. Costó, sí, no habré de negarlo, pero ha sido un largo y tortuoso placer. Y lo he dicho en el mejor de los sentidos.

Además de la portada adjunto una página de la última historia que me quedaba por enseñar, el relato de misterio protagonizado por dos hermanas particularmente parecidas. El pez que aparece circunstancialmente en la viñeta grande no es Gill (buscar la referencia), es un primo que conoció en la quinta boda de una anguila promiscua.
Si todo sigue su curso más o menos en junio saldrá a la venta el interfecto, vendrá llenito de dibujos por las dos caras, tendrá bocadillos de sobra, onomatopeyas a raudales, diálogos a cascoporro y hasta líneas rectas hechas sin regla. Y cuatro sencillas historias de andar por casa. No se apuren, que en la fecha exacta de publicación les aviso otra vez.
Espero les guste.



25 febrero 2007

Sillage de Morvan y Buchet, de Munuera y... mío



El ínclito José Luis, de profesión dibujante apabullante y de apellido Munuera tuvo a bien en su día solicitarnos una versión de su Navis via Art Box. La resultante de esa inocente premisa fue un chaparrón de dibujos tal que así. Entre tanto garabato de quitar el hipo (y la ilusión al más pintado), se encuentra la versión de un servidor que encabeza esta entrada, en blanco y negro y a color también, aunque en aquellos lares gustara más la tinta sin aderezo alguno.
Sillage es un personaje que José Luis descubrió para mí, como anteriormente me había redescubierto ese añorado Spirou de la infancia perdida, ése que se podía leer en español y gratis en la biblioteca más cercana. Ahora ya no habrá mucho más botones dibujado por él y es una pena, porque se puede dibujar a Spip, Fantasio, Champiñac y Zorglub mejor pero es difícil imaginarse cómo.
Va por usted, melón.


09 febrero 2007

Tengo un trasgu en el desván




Ayer me desperté en el desván y no lo noté igual, no era él sino otro que se le parecía en lo estructural pero me fallaba en el alma. Para empezar estaba reseco de necedad, me encontré con el desagüe sin el viejo gato con botas de peluche y las katiuskas que desde siempre lo obstruían a base de bien y sospeché de inmediato por donde perdía agua el receptáculo. No era todo. La mesilla de noche estaba atornillada al techo. Por ahí todo normal, pero faltaba el despertador que con tanto ahínco pegué en su día a base de contacto y porrazos. En su lugar asomaba burlona una muñeca de trapo que colgaba de las trenzas y enseñaba en concecuencia las vergüenzas al respetable con sólo levantar la vista. No era todo. Tres moscas tenían presa a una viuda bajo todo el peso de una silla Luis XVI perteneciente a la antigua casa de muñecas, la que por cierto tampoco era la misma. En la habitación principal un despertador con forma de rana perjudicada dormitaba en el otrora sitio de una preciosa muñeca de trapo con trenzas. Rumiaba yo aquellos sutiles cambios y hallé la solución dividida en dos hipótesis disparatadas: O bien yo mismo, hallándome dormido y sonámbulo además encontré el buen gusto decorador que echo en falta estando despierto; o bien alguien ajeno a mi persona, con un gorro desorbitante, orejas exageradas, nariz puntiaguda, ojos de sapo y con medio metro escaso de mala leche se me había colado a vivir, vete a saber desde cuándo, en mi nidito de humor. Tengo un trasgu en el desván pensé, tamaña desgracia. Imagínense a este ser que viene de la tradición asturiana a enredar, esconder cosas, cambiarlas de sitio o quedárselas sin más para perderlas sin remedio a través del agujero de su mano. Tienen buen corazón dicen algunos pero yo digo que habrá de todo, lo mismo el mío lo tiene y sólo lo hace de puro travieso. Peores cosas le han pasado al castillo y puestos a decir verdades, todos los desvanes tienen uno.


La animación de esta entrada corresponde a un concurso para la TPA que tuvimos a bien hacer hace algún tiempo ya y que se emite todas las tardes en esta cadena. Si seleccionáis las casillas podréis ver al trasgu del desván en acción, y quizás adivinéis a qué lugar pertenece la fantástica foto escondida, obra y gracia de David Busto (para más señas: Ennegativo).


19 diciembre 2006

Feices Fiestas Para Todos :-)


La navidad es muchas cosas, demasiadas para tener el mal gusto de comentarlas en navidad. La fe, esa que se presuponía antes y ahora asombra al más pintado es algo que escapa a mi razón y sí, entiendo la paradoja; quiero decir que escapa de mí sin más, y en cierto modo es una pena. Por eso y por algunas cosas más la navidad en este desván es también y por encima de todo una excusa para desear el bien al prójimo, a todo buen hijo de vecino, al que no tiene vecino o hijo o padre y a todos los que salen en aquel anuncio de un refresco gaseoso registrado también.

Aunque no visiten este herrumbroso desván de pacotilla.

Para todos un rato para ser feliz, ya que estamos.


03 diciembre 2006

Quattrocento: Dos


Segundo capítulo del Quattrocento que me traigo entre manos (ya saben, aquello de los otomanos); cinco muestras de tres historias que tienen el buen gusto de estar terminadas, o casi. La imagen que encabeza la entrada es otra página de la historia que presenté otrora, una de esas tavernas del buen y del mal ver que coronan de cuando en cuando todo camino que se precie. A continuación dos dibujos del segundo cuento. Difícil explicar algo de él, que hablen las imágenes (sobretodo la primera, claro).



Y por último presentación y página eeeeehh tres de la tercera y poco autobiográfica historia, a pesar de tratarse de las peripecias de un dibujante moderadamente atractivo. Pero las coincidencias con mi vida acaban ahí más allá de las meramente logísticas informáticamente hablando, se lo aseguro. Y bueno, es posible, sólo posible, que mi pelea con el ser metódicamente ordenado que estoy seguro guardo en mi interior vaya camino de ser leyenda, y que por el momento y para largo la batalla se incline hacia el ser decididamente descuidado que estoy seguro aflora en mi exterior. Pero poco más. Y bueno, es probable, sólo probable, que yo también calce un 42 de los de ahora, un 41 de los de antes, pero eso, claro, sólo interesa a los fetichistas.




29 octubre 2006

Ñoñerías 6 a 8: Tutifruti




Dany El Ñoño expande sus fronteras, emigra de sí mismo y alcanza latitudes y, por que no, longitudes insospechadas. Su influencia en la juventud de hoy en día se refuerza mediante la difusión en ODP (ver entrada anterior para más inri), dos de estos tres pellizcos del anecdotario que compone su vida salieron publicadas en ese panfleto infravalorado y acuoso y sus respectivos temas tienen que ver con los respectivos temas de aquel. Cada quince días en su quiosco virtual más de este pizpireto rapaz, y cada cierto y poco definido tiempo recopilación en este inundado desván junto a obras inéditas como la tira (o lo que sea), que encabeza todo este guirigay, repitan conmigo. En esta tira (o lo que sea), Dany se enfada. ¿Tienen esa capacidad los ñoños, se preguntarán? Voto a brios que sí, y cuando tal sucede su ira es indescriptible, insondable, pizpireta. De pronto, toda su furia almacenada por el desequilibrio agresivo-pasivo que les embarga estalla a modo de popurri desbordado y al que pilla en su camino se lo lleva por delante en una marea de descontrol y palomas al viento. ¿El motivo de esta barbarie? Puede ser irrelevante o pueden ser, repitan conmigo, los putos sms que la humanidad decidió necesitar para subsistir hace bien poco. Mire a donde mire y sin falta de descuidarse alguien te demanda, te pide, te aconseja, te reclama, te manda uno de estos coitos interruptus de la prosa malhablada del hoy y, me temo, del mañana. Yo paso, no concurso, no quiero politonos, no quiero a Bisbal, ni a la Oreja, no quiero juegos ni ganar un bmv por 0,25, no quiero enviar uno para que me devuelvan 25 gratis o razonablemente más baratos, no quiero publicidad insana en mi anacrónico y pesado como una jabalí preñada teléfono móvil.
El otro día escuché que sólo queda un puesto de palomas mensajeras operativo en la península, a donde iremos a parar.


19 septiembre 2006

Ojodepez y a mucha honra


¿Qué es Ojodepez?
Es una parte hueca de un barco, una parte vidriosa de un pez, una parte deformada y objetiva de la realidad, un hatillo de cómics hetéreos y punto.
Y aparte.

Es un fanzine virtual casi siempre, on-line casi siempre, y gratis por vocación y por imposibilidad de ser otra cosa, como diria aquel.
Es un revuelto de aficionados que lo están o lo parecen (locos), y que lo demuestran casi siempre en un revuelto de cómics con el mismo condimento cada quince días: achicoria.
Juzguen ustedes mismos, se van a reír. La achicoria es lo que tiene.

Ojodepez es además un reencuentro para mí con el mundo del cómic y su submundo, o sus inicios, una manera de pasarlo bien y seguir aprendiendo siempre. Es un esfuerzo encomiable y un logro de más de cincuenta y cuatro números y más de dos años, y lo que te rondaré morena. Es el cobijo ocasional de uno de mis personajes favoritos, Xixo, el central de toda esa peña de mini-personajes que se esconden, junto a otros muchos, bajo su oronda sombra.
Ojodepez, así, todo junto, es un caldo de cultivo de dibujantes estupendos y gente estupenda a la que frecuento poco hace demasiado y a la que hace mucho también le debía un rincón en el desván.
Es sobretodo y será un gran placer. Gracias tíos.


30 julio 2006

Quattrocento: Uno


Fue cuestión de la caída de Constantinopla, dicen, los sabios bizantinos tomaron las de Villadiego huyendo de los otomanos dirección la rica Florencia; por ahí y por entonces enredaron los Medici y entre dimes y diretes empezó el comienzo del Renacimiento, el Quattrocento, preciosa palabra que como muchas endulza el idioma italiano.

Pero Quattrocento también es por aquí y por ahora un proyecto de cómic de la editorial Dolmen en el que me veo envuelto para mi delicia y mi tormento (esto último tan sólo por falta de tempo). Consiste en sacar de un autor más o menos novel cuatro historias diferentes, un estilo y once páginas para cada una, cuatro miradas distintas del mismo observador. Una empresa personal y fascinante de la que iré dando cuenta por el desván de cuando en cuando. Para más información sobre todo el proyecto (antiguos y próximos autores, temáticas, etc), y sobre el mundo de Dolmen en particular y el cómic en general podéis visitar Desdemimundo, el blog de Jorge Iván Argiz, culpable directo además de que el ñoño que escribe luzca garabatos en la colección (y aquí la entrada en la que salgo yo, ¡viva!).

La primera historia en la que estoy tiene ya su rinconcito entre las bambalines del desván en forma de rana sobredimensionada (aquello de "Orcos sí, gracias"). La ilustración que encabeza la entrada son diseños de personajes y la que os dejo a continuación es la primera página del cuento. No cuento más por ahora, hasta la siguiente historia...