13 mayo 2006

El Despertar de Los Ñoños


Así es gente que no está, se siente, podría decir que despierto para hacer una prueba y ayudar a un colega, pero la verdad no vende aún cuando es muy de ñoños admitirla, aunque sea de mentira. Mis ñoñerías no le importan a nadie, por eso las coloco aquí donde nadie las ve; a la mitad de la depravada gente de internet que no está no le gustan los ñoños y el otro noventa por ciento no sabe lo que significa o no identifica su carácter repetido, así que estamos en paz. El despertar de los ñoños es de facto pueril, inapreciable, prescindible, de ser algo sería innecesario pero apenas llega a tener esa capacidad, viene a ocupar un espacio que no existe, nadie a pedido que despertemos, ningún referendum de segunda someterá jamás a juicio tal demanda y sin embargo los ñoños despiertan del letargo, bajan su voz y susurran sin viento que la hora a llegado o por lo menos a y cuarto llega. La sociedad no puede arrinconarnos si no nos importa que nos arrincone, no está en la onda el ñoño pero nos da igual, reivindicamos sólo la capacidad de autonegarnos de la manera que queramos. Este ñoño que despierta dibuja y escribe ñoñerías que no importan y las encierra en un desván inundado donde el agua distorsiona la realidad y la contorsiona hasta el punto de hacerla adolecer de sí misma, escapar de lo que significa y reirse de lo que pretende. Aquí reina la realidad del ñoño, bienvenidos a la república.


2 comentarios:

choni dijo...

Curioso efecto acuoso.... algo ñoño, pero definitivamente... submarino

Dany el Ñoño dijo...

Estimd@ amig@ chon@, digo choni, gracias por inaugurar estos comentarios en la incomprensible entrada inaugural del desván. Es en efecto ñoño el efecto y digo más, mi ego se dispara pues sin duda fue mi intención secundaria que resultara... submarino. Albricias pues.

Saludos submarinos :-)